Buenas Prácticas de Manufactura en la Industria Agroalimentaria

Comencemos definiendo las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) como los principios básicos y prácticas de higiene en la manipulación, preparación, procesamiento, envasado, almacenamiento, transporte y distribución de alimentos o productos agroindustriales. El objetivo principal de las BPM es conseguir que los alimentos que lleguen a nuestras mesas sean inocuos, es decir, que podamos consumirlos con la seguridad de que no generarán un efecto adverso a la salud.

Volviendo a la definición de BPM, leemos que son principios básicos y dándole un mejor enfoque significa que, además de ser requisitos mínimos para lograr alimentos seguros son indispensables o son los cimientos para otros lineamientos o sistemas de seguridad alimentaria siendo indispensable para la efectividad de las mismas. Utilizando el clásico ejemplo los cimientos de una casa, si los mismo no son buenos, la casa podría derrumbarse en cualquier momento, así mismo en la industria alimentaria, sin una buena base de BPM aplicado en la estructura y personal manipulador en cualquier momento podríamos tener un problema como cuerpo extraños hallados en el producto o en el peor de los casos, enfermedades de transmisión alimentaria pudiendo incluso llegar a dañar la salud del consumidor, ocasionándole la muerte. En ese caso podría dañarse tanto la imagen de la empresa que podría incluso verse obligado a terminar sus actividades.

Las BPM pueden ser aplicadas a todo tipo de industrias alimentarias, desde la pos cosecha hasta las industrialización de los alimentos. En restaurantes y establecimientos en donde se producen alimentos listos para el consumo es indispensable para dar al cliente un margen razonable de seguridad de los alimentos que están consumiendo y con más razón aun si se ofrece al consumidor alimentos con poco procesamiento, como ensaladas, sándwiches, jugos, etc, siendo estos críticos ya que, no atraviesan por procesos que reducen los microorganismos patógenos que podrían estar presentes en el alimento.

Realizando un repaso, el campo de aplicación de las BPM es realmente muy extenso, cubriendo:

  •  Las fábricas y establecimientos donde se procesan los alimentos; los equipos y utensilios y el personal manipulador de alimentos.
  •  Todas las actividades de fabricación, procesamiento, preparación, envase, almacenamiento, transporte, distribución y comercialización de alimentos en el territorio nacional.
  •  Los alimentos y materias primas para alimentos que se fabriquen, envasen, expendan, exporten o importen, para el consumo humano.
  •  Las actividades de vigilancia y control que ejerzan las autoridades sanitarias sobre la fabricación, procesamiento, preparación, envase, almacenamiento, transporte, distribución, importación, exportación y comercialización de alimentos, sobre los alimentos y materias primas para alimentos.

En AFI, estamos conscientes de la importancia de las BPM y otros sistemas de seguridad alimentaria y estamos convencidos que las capacitaciones y la implementación de la cultura de Seguridad Alimentaria son indispensables para toda industria de alimentos.

Contáctese con nosotros y estaremos felices en poder ayudar a usted y su empresa a producir alimentos seguros para sus clientes.

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